Esa distancia que nos une, de nuevo, a los dos. Tan largo y pedregoso el camino y tan corto e intenso nuestro abrazo. Permaneceremos siempre vivos, siempre gratos en nuestro recuerdo. Como la lluvia, más santa que un pecado y el arcoiris que nos regala después de llorar sus encallados pies por el tenebroso camino que más que alejarnos nos une. Como esconderse en el hueco de la escalera, dejar copas de anís en el desván para los Reyes Magos, ir al jardín del Deseo para recuperar un puñado de flores que como genuina hippie esparciría sobre el oleaje y la espuma del mar; así la ceniza de nuestros ancestros. Contiene su continente alta graduación de alcohol que mortificó mi dolor y resucitó un Nirvana de otra época. Todo lo que Él sabe no es ningún secreto pues tras la bruja de tu madre se encuentra la más mágica y bella hada. Tan solo se trata de una historia. Una historia más o la misma historia de siempre. Permíteme darte un consejo. De todas formas, sabes que igualmente lo haré. Si ...