Ciega
Cuando llegue el momento llévame de vuelta a casa, por ahora, déjame vivir. La vida puede llegar a ser tan sabrosa cuando la pruebas que hasta el más desgraciado podría reír, que se abrirían las puertas de cielo hasta para el más pecador. Seré consciente en mi pequeña cuna que mece esta amarga locura y si no puedo más te diré "llévame de vuelta a casa". Ya estaré preparada para volar de nuevo y subir al cielo, y alcanzar la Luna para volver a caer. Solo soy una víctima del amor. Una tonta tan lista que no quiere ver la realidad. No creo que sea la única. Perfectamente no soy la única y gracias por invitarme a deshacer el nudo pero quiero seguir con esta venda solo un ratito más. Antes de tener que volver a casa. Sigue engañándome. Tus besos son tan espantosamente sabrosos... cualquier loca, cualquier tonta diría lo mismo. Cariño, dame otro ratito antes de que te llame imbécil. Prefiero no volver a casa. Mantenme en un sueño al menos hasta Navidad. Sabes que mi corazón ...