Ciega





Cuando llegue el momento llévame de vuelta a casa, por ahora, déjame vivir. La vida puede llegar a ser tan sabrosa cuando la pruebas que hasta el más desgraciado podría reír, que se abrirían las puertas de cielo hasta para el más pecador. Seré consciente en mi pequeña cuna que mece esta amarga locura y si no puedo más te diré "llévame de vuelta a casa". Ya estaré preparada para volar de nuevo y subir al cielo, y alcanzar la Luna para volver a caer. Solo soy una víctima del amor. Una tonta tan lista que no quiere ver la realidad. No creo que sea la única. Perfectamente no soy la única y gracias por invitarme a deshacer el nudo pero quiero seguir con esta venda solo un ratito más. Antes de tener que volver a casa. Sigue engañándome. Tus besos son tan espantosamente sabrosos... cualquier loca, cualquier tonta diría lo mismo. Cariño, dame otro ratito antes de que te llame imbécil. Prefiero no volver a casa. Mantenme en un sueño al menos hasta Navidad. Sabes que mi corazón es una nube llena de lluvia y cuando estalle la tormenta mi vaso se desbordará y te echaré de menos, y te llamaré imbécil, y me sentiré tan sola... pero no importa. Estaré bien. Pero no importa. Tan lastimada me encuentro bien. Solo soy otra víctima del amor que si de amor no se muere de amor se puede morir. Pero estoy bien, cariño. Contigo o sin ti. Volveré a casa solo espera un ratito más, un poco más...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Osito sobre lienzo, sobre cartón, con caramelos ¡Me gustan los ositos!

Almuérzate con una lluvia de versos