Tristeza de tu amor

Sal a la calle

Hoy estoy triste. Porque no me has mirado cuando te he dicho “te quiero”. Te has sacudido una pelusa de la chaqueta y has hecho caso omiso a mis palabras. Todo esto, tu indiferencia, tus incómodos silencios en medio de una conversación afectiva, tu mutismo, como un androide de juguete, cuando intento confesarte mis más íntimos motivos me ahogan en el oscuro pozo de tu inconsciencia. Sabes lo que te digo??? Que prefiero una bolsa de gusanitos, que me den la mano al pasear y me miren con ojos tiernos cuando hablo. Y ¿sabes qué? Que todo eso puedo encontrarlo y puede haber más de mil candidatos, si salgo a la calle pisando fuerte y sin agachar la cabeza. Una mujer fuerte, una mujer decidida, con la mirada fija en un horizonte bello y resuelto. Una mujer que ha borrado de sus ojos el llanto, con el agua del lavabo, mientras se lavaba la cara... y en el espejo ha visto un rostro nuevo, de ganadora. Los restos de fracasos, grabados en el corazón con rotulador indeleble, ya se fueron por el sumidero. Una radiografía de tu alma, en el espejo, refleja brillantina y alas de mariposa. Es “Heidy in the mirror” y ese hombre me llevara por el sendero de la felicidad. Y tú te quedarás recluido en un rincón del salón, con tu ordenador y tus cascos, como un pozo seco que ya no puede ahogarme. Y yo saldré... y ¿recuerdas? Cuando me mojaba los pies en los charcos y tu me prestabas tus zapatos. Esos tiempos ya nunca volverán y ¿sabes qué te digo? Que me alegro porque has cambiado tanto....¡¡¡¡ ya no te necesito!!!!.

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