Del taller de cerámica

Pues sí, voy a un taller de cerámica. Como soy un poquito dormilona, a veces me duermo y no puedo ir. Me cuesta horrores levantarme por la mañana. Me siento resacosa y con los ojos pegados por las legañas, que cuesta abrirlos. El desnudo femenino está hecho con barro, modelado con los diversos utensilios de ceramista y cocido al horno. Por último le he dado cera, que le aporta un aire evenjecido muy atractivo y atrayente. No soy una gran ceramista pero el taller me aporta la alegría de crear objetos artísticos. ¡Me gusta ir al taller!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Osito sobre lienzo, sobre cartón, con caramelos ¡Me gustan los ositos!

Almuérzate con una lluvia de versos