Otros lugares, otros mundos

Cuando amanece un nuevo día, en este lugar, yo me subo a mi nube y me duermo para seguir soñando con otros mundos, con otro lugar. Cuando me bajo y veo la Luna tras los barrotes pido un deseo y se me cumple. La estrella fugaz me monta en su sideral cola y regreso a casa, junto a mi hijo y la nube se hace virutas al amanecer porque ya no necesito soñar, porque mi sueño se ha hecho realidad. Mientras... Los niños siguen soñando bajo sus sábanas, las niñas deshojan margaritas en el jardín de la alegría y las abuelas tejen príncipes azules para sus nietas...










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