Si tienes que vivir en el infierno mejor súbete a una nube

Hola a todos, de nuevo. Os estoy cogiendo mucho cariño porque veo que me visitáis y ojalá que disfrutéis con lo que hago. Tengo la primera parte de una novela que me gustaría compartir con vosotros. Está basada en hechos reales aunque también hay mucho de fantasía  Los nombres de los personajes son falsos, algunos existen y los he conocido, otros no. Ahí va el primer capítulo, que os guste. Forever Heidy.


Capítulo 1


En este lugar todos nos vemos supeditados a unas normas. Bajo el eufemismo de Institución Psiquiátrica se interna a unos cuantos que no son otra cosa que reclusos o una versión edulcorada de los rebeldes del Holocausto, que en la época Nazi eran recluidos en Campos de Concentración. Refugiados, exiliados...

En pleno siglo XXI  Karen ingresó en "San Gleimore", por su condición de mujer rebelde y excepcional que se comprometió con su papel de madre y esposa al verse amenazada por su baja condición social y vulnerabilidad femenina rodeada de un poder masculino a cuyos pantalones de pinzas le venía grande. A parte de lo social, tampoco Le sonreía su vida privada al verse sometida por su madre a todo tipo de vejaciones y humillaciones tanto psíquicas como físicas lo que le impedía gravemente su realización personal siendo un acicate más en un mundo de hombres, donde su condición androgina y su naturaleza protestante, progresista  altruista, solidaria y rebelde le impulsaba a nadar contracorriente en el impulso de la consecución de un mundo más justo y grato para la mujer, una igualdad de circunstancias y oportunidades entre hombres y mujeres. Tras años de lucha y sufrimiento, abnegación y desconcierto por su calidad de mujer excepcional Karen fue ingresada en "San Gleimore" bajo la tutela del Estado Español ya que su madre consiguió incapacitarla dándole por enferma mental por sentirse amenazada o inferior a ella ante la arrolladora personalidad de Karen que prometía como mujer literatos, feminista y artista entre otras cosas.

 San Gleimore" se regía bajo unas lomas, iguales para todos, sin atender a circunstancias personales aunqu, por supuesto, existía quien caía en gracia y a quien, por el contrario, le cogían manía. El incumplimiento de estas normas acarreará unas consecuencias injustas. La diferencia entre los reclusos era obvia para los profesionales del centro pero en sus informes y en sus mentes cuadriculadascada "enfermo" no era más que un número aunque no lo llevara con tinta indeleble marcado en la nuca 

Es detestable y humillante darse cuenta que en pleno siglo XXI existan sitios como "San Gleimore" un loquero, casa de locos, manicomio, psiquiátrico, cárcel o como se le quiera llamar. Lugares así no deberían existir.

Circulaban drogas y sexo clandestino en baños o en las inhóspitas y hostiles habitaciones totalmente desnudos de objetos en los momentos que no pasaban los vigilantes de turno.

Continuará....

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