Capítulo 3

La semejanza entre Carol y yo es que las dos estamos en "San Gleimore" por miedo, un miedo que sobrepasa los niveles normales, no se trata  desde luego, de un cierto estrés antes de enfrentar algo que tememos ya que esto entraría dentro de la salubridad.  Se trata de un miedo supino que nos conduce o nos condujo al terror, pasando por una experiencia gravemente traumática, y así nos enfermó hasta casi llegar a la locura. La diferencia está en que el motivo, el desencadenante o el origen de la angustia y miedo de Karen se concentra en algo objetivo, algo tangible  en un nombre propio y no común  de lo que se puede huir, aunque no fácilmente  El origen del temor de Carol, su origen, su motivo, su lastre, cruz o mochila a cuestas se debe a algo intangible, subjetivo, en un nombre común y no propio, del que todavía es más difícil escapar y que tiene tan arraigado que ya, a su edad, sería un milagro que pudiera deshacerse de ese origen. Hablando claro el origen de mi temor o miedo, el origen de mi enfermedad, es mi madre, un ser con nombre y apellidos  único, tangible... En el caso de Carol se corresponde a su ideología, su religión, sus principios, sus creencias políticas tan arraigadas como temidas. Experimenta pavor hacia un Dios que castiga por unos supuestos "pecados". Me pregunto cómo será Carol en realidad porque su moral es dudosa: creo que sólo se comporta bien para no ir al infierno, ya que haciendo caso de su religión extremadamente católica solo hay una vida y habrá un juicio final hablando de manera ahorrativa: los buenos irán al cielo y los malos al infierno. Es como el budista que sólo se comporta bien y es bueno con los demás para no crear Ksrms en su siguiente vida. El miedo es el arma más eficaz que ha encontrado el poder para que siga funcionando el chiringuito, es decir, el Capitalismo, rebaños y rebaños de ovejas con prisa a cada hora punta camino al tren, al autobús, al metro. La sociedad de consumo, aún en una supuesta crisis podemos observar a los ricos más ricos todavía enlatados en centros comerciales con carros a rebosar y cargados, sobre todo ellas, de bolsas llenas de cosméticos, ropa, zapatos... Comprados por sus maridos ya que, como buenas católicas y derechistas de familias conservadoras lo importante es la nación y el Patriarcado y como son tan buenas madres y excelentes esposas, hartas de tener que aguantar depender y estar supeditadas a un hombre, corresponden a esas bolsas llenas de cosas tan bonitas con el premio que esperan sus maridos un poco después de la cena, tan rutinario y gris como sus trajes de corbata y como el verdadero mandil de Cocina, hijos, marido y casa  Es el precio que hay que pagar para ir al cielo aunque bajándonos de las nubes, en realidad, es el precio que hay que pagar por tener techo y sustento  Quién se atreve s decir que eso no es bueno, que no es lo correcto? Solo una rebelde, pero si además esa rebelde es una líder por naturaleza y ejerce su rebeldía  que es lo que a Karen le ocurre, supone una amenaza para la sociedad. Está dotada de un arma mayor al que tiene el poder, en sus manos está el antídoto al miedo y una puerta abierta a la libertad. Por ello deciden retirarlos de la circulación y recluirlos, otro de los motivos por los que Karen ingresó en "San Gleimore" . Abandonar, sin embargo, una ideología tan arraigada como la tierra que te vio nacer es muy difícil. También lo es cortar toda relación con una madre, pero se puede.

Karen solía decir "La única utopía física que conozco es La Constitución, al menos en España" mientras Carol solía afirmar con contundencia su fe en Dios, iba a misa todos los domingos y como libro de cabecera tenía La Santa Biblia. Calmar el miedo con el alcohol no es la mejor opción pero tampoco la peor, al fin y al cabo, es elegir una alternativa, al menos intentar resolver un problema que para lo que supone su magnitud la decisión se puede definir como inteligente. Karen es muy inteligente pero no es sabia o no del todo. Carol no busca soluciones a su  malestar (quizá o seguramente no conozca ni la raíz de este)  no busca opciones, un camino por el que torcer sino evasión, pero una evasión sana no pecaminoso, claro, mientras los pocos hippies que han perdurado desde los años sesenta y su aclamada Primavera del 68 practican el amor libre y consumen LSD Carol canta y baila y canta ininteligibles  tacones en el suelo sin vergüenza ninguna, toca la guitarra sin tocarla y se compra ropa y zapatos, Karen, por su parte, se ríe de los hombres a los que odia y envidia. Ni que decir tiene como su inconsciente la movió y la impulsó a dañar profundamente a Mario y a Pablo. Ella suele pensar " si no puedo cambiarlo buscaré la manera de reírme de él y propinar le una buena lección" Si encuentro un hombre al que quiera de verdad ha de ser lo más posible parecido a mi" No se trata del Mito de Narciso sino de autoestima y madurez.

Continuará....

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