Desayúname con poemas y muñecas

- Oye, niña aceituna?
Me das la Luna?
- Pero si aquí no hay ninguna!
En tu rostro reflejado en el río,
Vuela como una pluma



 
Huele a verano
Y veo infinitas playas,
A lo lejos
Cuando callas
Y el silencio es cercano.

Qué bien huele el verano!
Y vuelan los besos
Alto
De niños traviesos
Qué corren y se dan la mano.

Respiro alegría de sol,
Largas tardes amarillas
Que se esconden tras tus mejillas
Y anochece sin adiós.

Huele a verano
Y me miras largo rato
Me pierdo en tus ojos de gato...
Que de pronto me susurran
"Huele a verano"


Tu boca
En medio de la nieve
Exhala un vaho
Incandescente

Mis pies descalzos
Y tu lengua
Ardiendo en mi paladar

Serpenteas
Entre mi espalda y mi cintura
Tímidamente
Retiras la goma elástica
Para introducir la mano

Me derrito
Mientras la nieve
Cae a pedazos

A nuestro alrededor
La eternidad
La pureza
Una mano limpia
Resbalando por mi escote
Como agua bendita

Qué se callen los demonios
Que no salga la Luna
Que la turbación de tu boca
Descanse bajo mi vientre
Y se llene de mi destreza
Calmando tu sed

Se alejan los versos
Ya no hace falta papel
Ni bolígrafo
Ni nada
Porque la poesía
Ya la tengo cuando te beso
Desnuda y de rodillas






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