La nueva Cenicienta
Había una vez una niña muy buena que tenía una madrastra mala, malísima.
Un día la niña se dio cuenta de que tenía piojos puesto que le picaba tremendamente la cabeza y fue corriendo a decírselo a su mami que la contestó que ahí se pudiera con sus piojos.
Entonces la niña empezó a volverse muy fantasiosa. Creó su propio mundo, un mundo lleno de cosas bonitas, de historias y dibujos llenos de amor y bondad. Tan fantasiosa se volvió que llegó a ser fantástica, tanto que los piojos comenzaron a tomarle mucho aprecio y a sentir ternura y amor por ella. Entonces decidieron que no iban a fastidiarla más, se arrepintieron de haberla hecho sufrir tanto y se marcharon con la música a otra parte.
Cuando Cenicienta se hizo mayor todos los vecinos del pueblo se compadecían de ella y la tenían mucha pena por sufrir a una madrastra tan mala.
Pero cuando el príncipe se enamoró de ella, la llevó a su palacio y la convirtió en princesa los vecinos del pueblo se retorcían de envidia y la maldecían, así que, se les acabó la fiesta.
La madrastra se tiró de los pelos hasta quedarse calva y Cenicienta, tan fantástica hizo su sueño realidad gracias a su bondad, fantasía y perseverancia.
Otras sabemos o creemos que no existen los príncipes de los cuentos de hadas, o no son para nosotras. Ni azules, ni verdes, ni colorados... que nos salven de una malvada madrastra pero igual nos volvemos fantásticas, surge el milagro y nos convertimos en princesas y a los vecinos se les acabó la fiesta 😊😊😊 Sonríe
- Madrastra: simboliza el mal.
- Vecinos del pueblo: simbolizan los que dan la razón y al mal y, por lo tanto, lo hacen posible.
- Cenicienta: simboliza la inocencia y la bondad y que estos son los verdaderos caminos que te abren puertas.
- Príncipe: simboliza el que ama el bien y lo hace posible.
- Piojos: simboliza a esos bichito buenos que también existen 😉😊😍
FIN






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