Retazos inconclusos de mis pensamientos



No conseguirá hacerme llorar ni una sola vez más. Una cosa es meterle un gol a tu propio equipo y otra muy diferente dejarte matar. Dejarte matar es dejarte morir, es quererte morir pero no significa rendirte, das un tanto a los otros, a los que no tienen escrúpulos, a los que se guían por la crueldad y no saben que el secreto más grande de la vida es que todo lo más bello de ella, lo más precioso y hermoso, lo que te da realmente la felicidad es grátis. Mi religión es la vida porque soy testigo de ella y sé valorar todo lo bonito que aún le queda mientras las suelas despiadadas de un violador pisa las inocentes margaritas de un parque el huérfano preso guarda un ramo de rosas en su celda para entregárselas a su amada. Ella pacientemente le espera, tan solo amándole, tan solo y ya es mucho por amor, espera que cumpla la injusta condena para volver a reunirse con él. Mientras por envidía una loca envenena a su compañera de trabajo un manicomio "acoge" a una mujer-niña que se dedica a hacer bondades por la vida, que por donde yo paso sale el arco-iris, bailando el espléndido día con mi falda de vuelo roja y mis zapatos de charol y por donde ella pisa no vuelve a crecer la hierba. Porque mientras él rompe una pareja yo les doy una segunda oportunidad.

Ofréceme tu llanto si te encuentras triste porque la felicidad es grátis y yo puedo secar tus lágrimas utilizando mi razón al comprender tú emoción. Porque ellos son cobardes, no creen en la vida, no confían en ella y viven podridos de dinero en su propio infierno de sufrimiento y agotamiento y son malos, te juro que son malos y si me acecha la tormenta no me da miedo porque confío en la vida aunque alguna vez alguien me haya deseado "que te parta un rayo" y te juro que son malos y sus malos sentimientos asustan a los niños pequeños.

El aroma a jazmines, la burbujeante risa de tu bebé, hacer el amor, cantar todos juntos, el abrazo del sol en una tibia mañana y tírame un "te quiero", escucharte cuando lo necesites, los saltitos de un gorrión, no perder la inocencia cuando esta se ha interrumpido, echarse la siesta y soñar despierta o dormida, pedir tu deseo a una estrella fugaz y quererte, siempre quererte porque todos somos pecadores, porque todos pecamos y algunos no piensan volverse atrás. Si me dejó matar ganarán los hombres de gris y tendré que esperar a que otro rayo de luz atraviese mis lágrimas. No volveré a permitirle hacerme daño. Ya no soy la misma aunque siempre soy yo. Estoy despierta. Estoy en la realidad y estoy dispuesta a volver a jugar. Creo en la vida que va y viene, que viene y va. Me gusta la vida que va y viene, que viene y va. Y me gusta estar viva yendo y viniendo ahora asentada en este lugar. Se avecina tormenta, he debido revólver las tripas de los hombres de gris con estas palabras que ya han quedado grabadas en el Universo.

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