Sobre las drogas

La adicción es un trastorno crónico y recurrente que lleva a la persona a consumir la droga perdiendo el autocontrol y de manera continuada a pesar de sus consecuencias negativas para él y para su familia.
Las drogas causan cambios físicos en el cerebro que condicionan el comportamiento de la persona y otros aspectos.

En la adolescencia el cerebro aún se está formando, en concreto la zona prefrontal, por eso el consumo de drogas puede generarles daños de por vida volviéndose graves y crónicos en la edad adulta.
Las drogas durante la adolescencia generan daños en: la memoria, el aprendizaje, la concentración, el autocontrol, la toma de decisiones acertadas. Todo esto lleva al consumo compulsivo de la droga que es el distintivo de la adicción.

La gente consume drogas por cuatro motivos:
1.- Para sentirse bien
2.- Para sentirse mejor
3.- Para desempeñarse mejor
4.- Por presión social o influencias

1.- Los estimulantes como la cocaína o los opioides como la heroína generan un estado inicial de euforia. En el caso de la cocaína le siguen sentimientos de poder, fuerza y autoconfianza y en el caso de la heroína le siguen sensaciones de relajación y satisfacción.

2.- Las drogas más peligrosas son las esnifadas o las inyectadas porque van rápidamente al cerebro y generan una intensa oleada de placer que se desvanece en pocos segundos, el querer recapturar ese momento en algunas personas provoca el acto compulsivo de volver a consumir la droga convirtiéndole en un adicto. Cuánto más joven es una persona más riesgo tiene de "engancharse".

3.- Frente al estrés del trabajo, el buen desempeño en los estudios, o mayor rendimiento deportivo se utilizan drogas estimulantes como la cocaína o incluso recetadas.

4.- Por la presión de los compañeros. Científicamente está demostrado que hasta una persona que no está condicionada ni biológicamente ni ambientalmente para consumir drogas puede dejarse convencer por compañeros que sí las toman ya que son capaces de ejercer sobre ellos una presión muy fuerte.

El problema de las drogas es que tardan muy poco tiempo en adueñarse de la vida de una persona. Aunque, en la mayoría de los casos, se empieza a consumir de manera voluntaria y el individuo cree que posee control sobre ellas, en muchos casos, se necesita cada vez más o en mayores cantidades para recapturar esos momentos placenteros e incluso sentirse normal. Actividades que resultaban placenteras antes de consumir la droga dejan de serlo y la persona adicta se vuelve una exclava anteponiendo la droga ante todo, pudiendo caer en el autoabandono, en actos delictivos y experimentando daños en su cerebro que afectan en su conducta pudiéndole causar consecuencias muy graves.

Cuando la persona se convierte en adicto deja de consumir libremente la droga. Esto es ocasionado por los daños cerebrales que le ha provocado la droga en las primeras ocasiones en las que la ha consumido. Tomar drogas causa daños cerebrales que afectan en el aprendizaje, memoria, buen juicio, autocontrol, concentración y toma de buenas decisiones. Todo esto lleva a un acto recurrente y compulsivo para conseguir la dosis lo que convierte al individuo en adicto.

En la mayoría de los casos el adicto es una víctima que en algún momento de su vida ha sufrido un episodio muy doloroso que se siente incapaz de superar. Un abuso sexual, un maltrato psicológico y/o físico brutal son generalmente los que propician que la persona que los ha padecido consuma para calmar y aliviar ese dolor tan intenso que le genera el trauma, el estrés y dolor que ha experimentado que a continuación se convierte en estrés postraumático, un momento que si no es tratado a tiempo conduce a la persona al consumo de drogas para "curar" su depresión y ansiedad. La serotonina y la dopamina, en una persona adicta, se haya disminuida o en niveles muy bajos por eso, las víctimas, se automedican con cocaína, cafeína o alcohol entre otras drogas que actúan como estimulantes o relajantes. Muchas de estas víctimas son recluidas en cárceles o psiquiátricos, dejando al agresor libre pudiendo este reincidir destrozando la vida de otro pobre individuo. En estos centros se administran fármacos que suplen la carencia que tiene el cerebro de segregar serotonina o dopamina con antidepresivos como el prozac, antipsicoticos ( relajantes ) como Risperdal o Ziprexa o ansiolíticos, hipnóticos y un largo etc... El paciente es tratado clínicamente, por el comportamiento anormal que le ha generado el trauma y su manera de automedicarse con la droga y sus consecuencias pero no se aborda el dolor, la causa que lleva a tales episodios por lo que el adicto buscará la manera de seguir consumiendo a pesar de estar encerrado. Aunque nadie es libre, psiquiátricos y cárceles coaccionan directamente la libertad de la persona, de una manera agresiva y brutal y atentan contra su dignidad. Por otro lado las drogas legales como el alcohol se encuentran al alcance de la mano de cualquiera, incluidos menores de edad, son baratas y se pueden consumir en cualquier parte. El problema del alcohol es que es un depresor del sistema nervioso central por lo que se convierte en un arma de doble filo ya que, por un lado, relaja y anima pero pasados los efectos el dolor emocional inicial se intensifica o multiplica lo que lleva al bebedor a consumir con más frecuencia y en mayores dosis.
Sobre la manera de superar una adicción se pueden decir muchas cosas pero la cruda realidad es que un trauma tan grave como un abuso sexual en la infancia destroza hasta tal punto a una persona que son muy pocos los que logran abandonar las drogas.

El Estado gasta miles de millones en centros y cárceles mientras mujeres y niños mueren de hambre o por falta de asistencia médica. Esto es así porque el dinero aportado vuelve a las arcas del Estado empobreciendo al pueblo y beneficiando al poder.

Encontrar la salida del laberinto es un camino difícil, lleno de zancadillas y engaños pero la única manera de hallarla es abandonando el consumo. Estar seguro, ser consciente y muy cabezota con la idea de que no necesitamos las drogas para llevar mejor o enfrentar el día con sus momentos buenos y sus momentos malos.

También decir que en el hecho de que algunas personas se vuelvan drogadictas y otras tienen que ver los llamados "factores de riesgo" y los "factores de protección". Los factores de riesgo son:

1.- Agresividad en la infancia.
2.- Falta de supervisión y apoyo por parte de los padres.
3.- Pocas habilidades sociales.
4.- Probar las drogas.
5.- Disponibilidad de drogas en la escuela.
6.- Pobreza de la comunidad.

Los factores de protección son:

1.- Buen autocontrol.
2.- Apoyo y supervisión de los padres.
3.- Relaciones positivas.
4.- Saber decir no/ buenas calificaciones escolares.
5.- Políticas anti-droga en la escuela.
6.- Recursos en el vecindario.

Existen también factores biológicos que aumentan el riesgo de adicción como los genes, la etapa de desarrollo en la que se encuentra el individuo, incluso el sexo o la raza. El riesgo es mayor en adolescentes y en personas que padecen trastornos o enfermedad mental como Esquizofrenia o Bipolaridad.

Los factores ambientales que aumentan el riesgo de adicción son:

1.- El hogar y la familia: los padres que consumen drogas, abusan del alcohol o transgreden las leyes puede aumentar el riesgo de que un niño consuma drogas en el futuro.

2.- Los compañeros y la escuela: los adolescentes que consumen drogas pueden convencer hasta los que no tienen factores de riesgo. Dificultades en la escuela o pocas habilidades sociales aumenta aún más el riesgo.

Lorena Caballero Ortega


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