Diario de nanas para no dormir





Me importa una mierda lo que piensen de mi. Me importa una mierda lo que digan de mi. Cómo si me llaman puta como si me llaman estrecha. Como si me llaman chula como si me llaman guarra. Por educación no les escupo a la cara cuando me faltan al respeto. Me protegido con el escudo de contar hasta diez y me alejo de ellos tarareando mi canción favorita de todo el repertorio que tengo. Como persona normal que soy me jode escuchar que otros se ríen y se divierten si me encuentro de bajón y es que estoy jodidamente jodida porque jodidamente necesito a alguien y eso está vetado para mí. No diré por qué. Y entonces quiero estar sola con mi moldeable soledad, con mi soledad de plastilina con la que construyó castillos y soldados preparados para la lucha de letras, pero entonces quiero estar contigo y te echo de menos. Ni siquiera puedo llorar porque ya lloré todos los rios que contienen mi cuerpo, ahora, cuando caigo, lloro lluvia, soy una mala muy buena y hasta los polis rezan por mi y mis alas no están rotas en esta vida que es una cárcel sin rejas. Trucos, secretos y deseos brillantes para este año nuevo. Sí, cariño qué bonita es la Navidad cuando eres un niño y qué curioso cuando descubres que Papá Noel en realidad está Calvo y utiliza pintalabios rosa. Voy montada en la estela de mi estrella fugaz con mis trucos y mis deseos. "Al trote, al trote, al trote!" "Al galope, al galope, al galope!" Surco el Universo con mi grupo de almas mientras duermo, es una fiesta. Retardo la tristeza del despertar para preservar la alegría de estar dormida. Siempre consciente, solo que en la noche, con los ojos cerrados. Y, sí, cariño, duele más estar dormido porque cuando vives despierta eres consciente que cada noche te espera una fiesta junto con tus compañeros de viaje, que, como plaquetas, reparan las herida que te haya podido ocasionar el día como cuando otros ríen o se divierten mientras tú estás jodidamente jodida.

Es mucho pedir? Va incluímos el amor en el menú de cada día? Cómo no es así todos buscan que les sirvan a la carta y es que cuando no hay amor el dinero se va por la ventana. A veces, me quiero morir, para qué lo voy a negar. El por qué, no lo sé.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Osito sobre lienzo, sobre cartón, con caramelos ¡Me gustan los ositos!

Almuérzate con una lluvia de versos