Cómo debe actuar un auxiliar de Primeros Auxilios Psicológicos frente a un accidente de tráfico



Nos enfrentamos a una emergencia masiva. Un accidente de tráfico en el que se ven afectados niños de ocho años y adultos. Resultan heridos 5 niños y el conductor del vehículo, dos niños muertos y el resto heridos leves. Los heridos necesitan ayuda urgente de los dispositivos de emergencias. Tras el impacto, el resto de niños y adultos (dos profesoras) necesitan ayuda no tan urgente pero sí la intervención de un auxiliar en Primeros Auxilios Psicológicos.

La evolución suele ser positiva en la mayoría de los casos si los Primeros Auxilios Psicológicos son aplicados antes de que pasen 72 horas tras el incidente traumático. Si tras cuatro semanas la sintomatología del shock sigue igual o empeora será necesaria una terápia con un psicólogo especialista.

En niños de 6 a 9 años el auxiliar de Primeros Auxilios Psicológicos debe plantearse cinco objetivos. Éstos son:

1.- Contención
2.- Calmar
3.- Informar
4.- Normalizar
5.- Consolar

Para lograrlo se seguirán las siguientes pautas:

1.- Contener: controlar las emociones (que no se desborden). Para ello lograr una armonía entre la expresión emocional y el control racional. Entender sus miedos y fantasías y recogerlos lógicamente.

2.- Calmar: siempre debemos hablarle con un tono de voz suave, bajo y tranquilo que aminore su nerviosismo o nivel de activación. Ayudarle a encontrar motivos y razones que le permitan sentirse en serenidad. Hablarle sobre otras circunstancias parecidas en las que pudo controlar sus nervios. No mentirle. Si se calma probablemente no todo vaya mejor. Por ello no hacer nunca esta afirmación.

3.- Informar: explicarle lo que ha ocurrido y otros aspectos que sean del interés del niño, según lo que éste demandé. Si quiere saber más él mismo preguntará. Calmarle e informarle de la verdad ante posibles rumores o chismes que el niño haya podido escuchar y le confundan aún más. Sí toma una actitud pasota es porque trata de evitar el dolor. Hay que respetarle pero retomar el tema al día siguiente. De sus compañeros fallecidos hablarle sin circunloquios si no claramente y directamente de lo ocurrido.

4.- Normalizar: animarle a que exprese sus sentimientos pero sin forzarle a ello. En esta etapa saben que la muerte es irreversible pero no son conscientes de que ellos también morirán. Si no quiere hablar respetarlo. Si sus reacciones son agresivas o está especialmente irritable decirle que comprendemos que se siente enfadado pero que, poco a poco, tiene que intentar dejar de estarlo.

5.- Consolar: es importante que vuelva a sus rutinas habituales lo antes posible como ir a la escuela. Procurarle buenos amigos, en los que pueda confiar. Animarle a escenificar jugando lo que ha pasado. Si quiere asistir al funeral de sus amigos o participar en algún ritual religioso de su cultura no impedírselo.

ACLARACIÓN IMPORTANTE:

El auxiliar de Primeros Auxilios Psicológicos nunca debe sustituir a los padres. Los más indicados para hablar con los niños del incidente ocurrido y aplicar las pautas de afrontamiento son los padres o cuidadores de referencia. Es por ello que todo lo expuesto anteriormente será explicado por un PAP a los padres, los que lo llevarán a cabo con sus hijos.

HAY QUE PRESTAR ESPECIAL ATENCIÓN A:


  • No hacer sentir culpable a nadie ni culpabilidad directamente.
  • No dejar a un lado a los pequeños si no hacerles partícipes.
  • Promover la autonomía.
  • Ser respetuoso y tolerante con las características de cada cultura.
RECUERDA:

  • Cada niño es distinto.
  • No siempre entiende qué pasa y el nivel de su importancia.
  • Es verdad que se sentirá asustado y, en algunas situaciones, será difícil tranquilizarlo.
  • La familia está estresada.
La sintomatología que presentarán los niños afectados por el accidente serán los siguientes:

  • Mostrarse más callado de lo normal.
  • Presentar un comportamiento agitado.
  • Pérdida de autonomía (actitudes regresivas)
Cambios en el patrón de la comunicación:

  • Están en silencio porque tienen dificultades para expresar lo ocurrido.
  • Demanda constantemente que le expliquen detalles sin importancia de lo ocurrido.
Miedo generalizado:

  • A estar solo.
  • A ir a lugares desconocidos.
  • A separarse de sus cuidadores.
Experimentan pensamientos reiterados sobre el incidente: 

  • Sobretodo si es el primer contacto con la muerte, tendrán muchas preguntas sobre qué ocurre tras ellas.
  • Alteraciones del sueño: pesadillas, miedo a la oscuridad.
La reacción de estrés postraumático suele durar alrededor de unas 72 horas. Sin embargo si durante cuatro semanas los síntomas persisten o incluso se intensifican habrá que acudir a un profesional especialista en traumas infantiles.

Toda la información aportada por este trabajo proviene del propio curso "Auxiliar en Primeros Auxilios Psicológicos" de la Universidad Autónoma de Barcelona, que actualmente estoy realizando.


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