Días de confinamiento




13 de Abril del 2020

Como una cadena cuya integridad peligra por no querer estar unidos sus eslabones y así convertirnos en seres independientes y egoístas. Crueles y solitarios. Con miedo a lo diferente. Porque los eslabones perdidos no son más que la humanidad. Cada individuo deambula como un zombie por calles llenas de escaparates o caminos pedregosos bajo un Sol abrasador. Así lo material llega a ser el motivo de días más días perdidas, como cae el agua de la fuente entre las manos, resbaladiza y efímera... Placer que se esfuma en un instante dejándonos de nuevo vacíos e insatisfechos. El rechazo se convierte en la carta ganadora de cada partida. La violencia el pan nuestro de cada día ganado con el sudor de peleas entre iguales que no saben que lo son. Cuando sólo se trata de cautivar una emoción y que te paguen con amor. La humanidad pérdida paga con plástico que enferma un poco más a nuestra sufrida madre Tierra
 Tan sufrida como cualquier madre ya sea en Asia o en Madrid. Él dinero, como alcantarillas corrompidas por ratas y podredumbre reúne a unos pocos eslabones en torno al poderoso y la moneda de cambio es la soledad cuando esos jodidos cuatro gatos se marchan callejeando en búsqueda de su siguiente deseo y el poderoso queda con el alma vacía como sus bolsillos. El deseo de plenitud no tiene vergüenza para los hijos de los manzanos, de los olivos, de las costas, de las estrellas. Ya ninguna madre cría con miel, quizá el incierto vacío que dejan en las entrañas de sus hijos algún día pueda ser sustituido por algún otro manjar más confiable
Ruines, estúpidos y cretinos. Te miran por encima del hombro al pasar luciendo sus pieles de nutrias o sus labios siliconados y deformes.
La Tierra se está muriendo. La Tierra se está volviendo loca y no sabe si amar a sus hijos o repudiarlos.

Sara terminó de escribir en su diario porque ya iban a ser las ocho y media de la tarde, hora de la cena. Resignada, se lavó las manos y mantuvo el metro de distancia entre sus compañeros antes de entrar en el comedor.

CONTINUARÁ

😫😫😫😫 Llanto e indignación






Comentarios

Entradas populares de este blog

Osito sobre lienzo, sobre cartón, con caramelos ¡Me gustan los ositos!

Almuérzate con una lluvia de versos